«Esta gente no nos va a estropear las vacaciones»

Torremolinos amaneció ayer como cualquier otro día de finales de julio. Un sol radiante y el mar en calma hacían prometer una magnífica jornada de playa. Y así fue. A pesar de que unas horas antes un artefacto explosivo irrumpió en la cálida noche del paseo marítimo de La Carihuela, la normalidad fue la nota predominante en la mañana de ayer. Sólo se rompió con el ajetreo de las cámaras de televisión y la aglomeración de curiosos que se acercaban para ver los efectos del artefacto colocado sobre la pasarela peatonal que cruza el arroyo El Saltillo, en el límite con Benalmádena. El interés de algunos fue más allá, hasta el punto de que más de un turista no dudó en colocarse junto al cráter, de medio metro de diámetro y de unos 40 centímetros de profundidad, para inmortalizar el momento con una fotografía.

Ver artículo completo...