«El triunfo no es fácil, exige sacrificio»
La historia de Gema Melé encaja en la de una mujer hecha a si misma. Hace dos décadas, esta catalana de 42 años se mudó a Málaga para comenzar una nueva vida con su marido, un malagueño del que ahora está divorciada. Su pasión siempre ha sido la costura y el patronaje, así que se tiró a la piscina empresarial y decidió empezar a vender un muestrario desde su propia casa. La aceptación fue tal que en dos años el volumen de encargos le animó a abrir la firma malagueña de diseño y moda de alta costura que lleva su nombre.
Ver artículo completo...- Fecha: 30-10-2008
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